La construcción con tierra, una técnica ancestral que vuelve a ganar protagonismo en el debate sobre el hábitat sostenible, suma cada vez más interesados en el norte argentino. En ese contexto, la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Nacional de Tucumán mantiene abiertas las inscripciones para el segundo curso de la Diplomatura en Arquitectura de Tierra, una propuesta de extensión que reúne a estudiantes, profesionales y personas vinculadas al sector de distintas provincias de la región.
La iniciativa es impulsada por el Centro Regional de Investigaciones de Arquitectura de Tierra Cruda, un espacio con más de dos décadas de trabajo dedicado al estudio y desarrollo de sistemas constructivos basados en tierra. Según explicó el arquitecto e investigador del CONICET Pablo Dorado, el objetivo fue acercar estos conocimientos a un público más amplio que el estrictamente universitario.
“La oportunidad que nos dan las diplomaturas de extensión es llegar a más personas que no son simplemente graduados de la universidad, sino también a quienes se dedican a la construcción con tierra en nuestra región”, destacó.
La diplomatura comenzó en abril con un primer módulo dedicado a la caracterización de suelos y prácticas de laboratorio. Ahora se prepara para iniciar el segundo curso, centrado en las técnicas constructivas tradicionales y contemporáneas vinculadas al uso de la tierra como material de construcción.
Durante las clases se abordarán procedimientos para levantar mamposterías de adobe, construir quinchas, ejecutar tapias, fabricar bloques de tierra comprimida y desarrollar sistemas de techos de tierra. La formación combinará contenidos teóricos con una instancia práctica intensiva que se realizará el 3 de julio en la Facultad de Arquitectura.
El interés generado por la propuesta superó las expectativas de los organizadores. El primer módulo reunió a 32 participantes provenientes de Tucumán, Salta, Jujuy, Catamarca y Santiago del Estero. La modalidad híbrida permitió que estudiantes de distintos puntos del país asistieran a las clases teóricas de manera virtual y reservaran la presencialidad para las actividades prácticas. “La arquitectura de tierra sigue dando mucha curiosidad y cada vez más. Es una temática que se instala con fuerza y despierta mucho entusiasmo”, sostuvo Dorado.
El docente señaló que este segundo módulo suele despertar especial interés porque permite comprender de manera concreta cómo se construyen los distintos elementos arquitectónicos. “Es donde se explica cómo se levanta una mampostería de adobe, cómo se hacen las quinchas, cómo se construyen los techos de tierra y cómo se fabrican los bloques de tierra comprimida”, señaló.
Detrás de ese trabajo académico también hay una historia personal. Nacido en Andalgalá, Catamarca, Dorado creció rodeado de edificaciones de adobe y encontró durante sus estudios de arquitectura una línea de investigación que terminó definiendo su carrera. Más tarde desarrolló su tesis doctoral sobre arquitectura de tierra en los valles tucumanos y calchaquíes, y hoy combina docencia e investigación en torno a esta temática.
La diplomatura está compuesta por seis cursos que pueden realizarse de manera independiente o completarse en su totalidad para obtener la certificación correspondiente. Las inscripciones para el módulo que comenzará el 11 y 12 de junio permanecen abiertas a través de las redes sociales de la Diplomatura de Tierra, donde también se encuentra disponible toda la información sobre requisitos, costos y modalidades de cursado.



