La falsa noticia sobre el supuesto fallecimiento del padre de Lionel Messi abrió una discusión sobre la responsabilidad de quienes comunican en plataformas masivas. El presidente de FOPEA sostuvo que el episodio expuso la importancia del chequeo de la información, la ética y los métodos propios del ejercicio periodístico.
La difusión de una información falsa sobre Jorge Messi, padre del capitán de la Selección Argentina, reabrió el debate sobre los límites de la comunicación digital, la responsabilidad de quienes informan y el papel del periodismo en tiempos atravesados por la inmediatez. Para Fernando Stanich, presidente del Foro de Periodismo Argentino (FOPEA), el episodio dejó una enseñanza clara sobre la importancia de los procedimientos y valores que sostienen el trabajo periodístico.
Durante una entrevista con Radio Universidad, Stanich consideró que, más allá de la repercusión generada por la noticia errónea, el caso expuso la diferencia entre informar y simplemente difundir contenidos. “Lo que queda en claro es el valor del periodismo profesional”, afirmó al analizar una situación que tuvo impacto nacional y obligó a posteriores rectificaciones públicas.
Para el titular de FOPEA, el problema no estuvo únicamente en el error cometido, sino en la ausencia de mecanismos básicos de verificación. “Un periodista profesional sabe que lo primero que tiene que hacer es chequear la información una, dos, tres, cuatro, cinco o las veces que sea necesario”, sostuvo. A su entender, en este caso “faltó rigor periodístico, faltó preparación, faltó protocolo y método”, elementos que consideró indispensables para cualquier tarea informativa.
Stanich remarcó además que la responsabilidad de comunicar no depende del soporte utilizado. En ese sentido, rechazó la idea de que las nuevas plataformas puedan quedar exentas de los criterios que históricamente guiaron al periodismo. “Más allá del formato en el que hoy se ejerza una función informativa o de comunicación social, la responsabilidad es la misma”, señaló.
El crecimiento de los streamings y otros formatos digitales que combinan entretenimiento e información también formó parte de la conversación. Lejos de cuestionar estas nuevas formas de comunicación, defendió su existencia y destacó que muchos periodistas encuentran allí espacios para desarrollar su trabajo. Sin embargo, advirtió sobre la necesidad de incorporar filtros profesionales y procesos de verificación. “Hay que plantear formatos que tengan la misma rigurosidad y los mismos filtros que el periodismo profesional”, expresó.
A lo largo de la entrevista, el presidente de FOPEA insistió en que el periodismo no sólo se sostiene en la búsqueda de información, sino también en principios éticos. Al referirse a la difusión de la falsa información, fue contundente: “Faltó profesionalismo y faltó ética”. Y agregó que antes de publicar una noticia resulta fundamental dimensionar las consecuencias que puede tener sobre las personas involucradas.
Consultado sobre las disculpas posteriores y las decisiones adoptadas por el medio involucrado, Stanich valoró que existiera un reconocimiento público del error, aunque sostuvo que el verdadero desafío pasa por fortalecer las prácticas de verificación para evitar situaciones similares. “Es un buen momento para poner en valor dos de los pilares fundamentales del periodismo: el chequeo de la información y la ética”, concluyó.
Créditos fotografía: Hernán Zenteno – La Nación



