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San Miguel de Tucumán

Siete estudiantes de la Escuela de Agricultura de la UNT viajan a Francia para vivir una experiencia de formación e intercambio

Los alumnos de séptimo año viajarán durante un mes a Francia, donde conocerán el sistema educativo y productivo, recorrerán establecimientos vinculados a la actividad agropecuaria y compartirán experiencias con estudiantes franceses. Para ellos, el viaje también representa una oportunidad para acercarse a las carreras que eligieron para su futuro.

Siete estudiantes de la Escuela de Agricultura y Sacarotecnia de la Universidad Nacional de Tucumán se preparan para una experiencia que promete marcar su formación: viajarán a Francia para participar durante un mes de un intercambio educativo y cultural con el Lycée Agricole de Bourges. Felipe Guaráz Balcazar, Tobías Bobba, Agustín Alejandro Emmerson, María Agustina Ibiris Juárez, Lucía De la Arada, Lara Candela Chumba y Sophia Rodríguez Ponce son los alumnos de séptimo año que forman parte de esta experiencia, acompañados por la profesora Dulcinea Joaquín Cárdenas.

El intercambio se desarrolla en el marco del convenio de cooperación educativa y cultural firmado entre la Escuela de Agricultura y Sacarotecnia de la UNT y el Lycée Agricole de Bourges. El acuerdo busca fortalecer los vínculos educativos, científicos y culturales y promover el intercambio de estudiantes y docentes, además de enriquecer la formación en prácticas vinculadas al sector agrícola.

Para los estudiantes, sin embargo, el viaje tiene una dimensión que va mucho más allá de conocer otro país. Es también una oportunidad para mirar de cerca aquello que quieren hacer en el futuro.

Una experiencia pensada para su futuro

María Agustina Ibiris Juárez viajará con una expectativa muy concreta: el año próximo quiere estudiar Veterinaria y espera conocer de cerca cómo se desarrolla esa formación en Francia. “Yo no creía que podía ir a Francia a los 18 años y estoy muy agradecida con la Universidad por darnos esta oportunidad”. Además de conocer la enseñanza universitaria, le interesa observar los avances tecnológicos aplicados a la profesión y acercarse al concepto de “Una Salud” o One Health, que propone abordar de manera integral la salud humana y animal.

Felipe Guaraz Balcazar comparte el interés por la Veterinaria. Para él, uno de los objetivos será comparar las herramientas y conocimientos disponibles en Francia con los que utilizan en Argentina y descubrir nuevas formas de abordar los desafíos de la profesión. Lucía De la Arada, en tanto, tiene puesta la mirada en la Arquitectura. El viaje le permitirá conocer construcciones y estilos que hasta ahora estudió desde los libros, pero que podrá observar directamente. “Francia es una gran oportunidad”, señaló la estudiante, que además destacó el interés por conocer las diferencias culturales entre ambos países. Durante la visita de los estudiantes franceses a Tucumán, Lucía alojó en su casa a dos alumnas y pudo tener un primer acercamiento a esas diferencias. “Me interesa ir, ver cómo son las diferencias entre los países”, explicó.

Lara Candela Chumba proyecta estudiar Biología y tiene especial interés en la conservación de la fauna y la flora. Para ella, el intercambio será una posibilidad de conocer cómo se abordan esas temáticas en Francia y, al mismo tiempo, pensar qué experiencias podrían adaptarse a Tucumán. Tobías Bobba, por su parte, continuará sus estudios en Ingeniería Química. Entre sus expectativas está conocer la producción de vinos y quesos, observar las condiciones en las que se desarrollan esas actividades y establecer una comparación con la producción local.

Agustín Alejandro Emmerson quiere estudiar Ingeniería Agronómica. Su interés está especialmente vinculado con las tecnologías que utilizan los productores franceses y las diferencias entre sus sistemas de trabajo y los que se aplican en Tucumán.

Un mes de aprendizaje dentro y fuera del aula

Durante la estadía, los estudiantes recorrerán distintos espacios vinculados con la producción y la actividad agropecuaria. Entre las visitas previstas se encuentran una planta de tratamiento de residuos, una fábrica de semillas, un viñedo y una fábrica de quesos. La propuesta no se limita a las actividades productivas. También contempla el conocimiento de la cultura y del sistema educativo francés, con el objetivo de que los jóvenes puedan comparar esas experiencias con su propia realidad.

El convenio establece precisamente que los intercambios deben favorecer la formación técnica y sociocultural de los estudiantes. También contempla una etapa de inmersión lingüística y cultural y prevé que la institución anfitriona se encargue del alojamiento y las comidas durante la estadía.

Para los chicos, el idioma será otro de los desafíos. Desde hace tres meses se preparan con clases de francés dos veces por semana para poder desenvolverse durante la experiencia. “Nos estamos preparando para ir a mostrar esto que somos”, explicó la profesora Dulcinea Joaquín Cárdenas durante la entrevista en Radio Universidad.

Y esa preparación incluye también algo más: los estudiantes viajarán como representantes de la Escuela de Agricultura y de la Universidad Nacional de Tucumán. Elaboraron una presentación íntegramente en francés y cada uno tendrá la posibilidad de compartir su mirada sobre Tucumán, la UNT y sus propios intereses.

Los chicos también serán cronistas del viaje

El grupo decidió, además, registrar la experiencia para compartirla con otros estudiantes. Felipe estará a cargo de una cuenta de Instagram en la que buscarán retratar los momentos más importantes del viaje, realizar entrevistas a técnicos y profesionales que conozcan durante las visitas y dejar registro de la experiencia. A esto se sumará un portafolio digital con contenidos sobre el intercambio, pensado como una forma de compartir lo aprendido con sus compañeros y con futuras generaciones de estudiantes.

El objetivo es que el conocimiento adquirido durante el viaje no quede solamente en quienes participan. La propia dinámica del intercambio contempla que los estudiantes puedan regresar a su institución de origen con nuevas experiencias y aprendizajes. Para los siete jóvenes, entonces, Francia será mucho más que un destino. Será una oportunidad para poner a prueba sus conocimientos, conocer otras formas de estudiar y producir, acercarse a las profesiones que eligieron y volver a Tucumán con nuevas preguntas, herramientas y experiencias para compartir.

Los alumnos de séptimo año viajarán durante un mes a Francia, donde conocerán el sistema educativo y productivo, recorrerán establecimientos vinculados a la actividad agropecuaria y compartirán experiencias con estudiantes franceses. Para ellos, el viaje también representa una oportunidad para acercarse a las carreras que eligieron para su futuro.

Siete estudiantes de la Escuela de Agricultura y Sacarotecnia de la Universidad Nacional de Tucumán se preparan para una experiencia que promete marcar su formación: viajarán a Francia para participar durante un mes de un intercambio educativo y cultural con el Lycée Agricole de Bourges. Felipe Guaráz Balcazar, Tobías Bobba, Agustín Alejandro Emmerson, María Agustina Ibiris Juárez, Lucía De la Arada, Lara Candela Chumba y Sophia Rodríguez Ponce son los alumnos de séptimo año que forman parte de esta experiencia, acompañados por la profesora Dulcinea Joaquín Cárdenas.

El intercambio se desarrolla en el marco del convenio de cooperación educativa y cultural firmado entre la Escuela de Agricultura y Sacarotecnia de la UNT y el Lycée Agricole de Bourges. El acuerdo busca fortalecer los vínculos educativos, científicos y culturales y promover el intercambio de estudiantes y docentes, además de enriquecer la formación en prácticas vinculadas al sector agrícola.

Para los estudiantes, sin embargo, el viaje tiene una dimensión que va mucho más allá de conocer otro país. Es también una oportunidad para mirar de cerca aquello que quieren hacer en el futuro.

Una experiencia pensada para su futuro

María Agustina Ibiris Juárez viajará con una expectativa muy concreta: el año próximo quiere estudiar Veterinaria y espera conocer de cerca cómo se desarrolla esa formación en Francia. “Yo no creía que podía ir a Francia a los 18 años y estoy muy agradecida con la Universidad por darnos esta oportunidad”. Además de conocer la enseñanza universitaria, le interesa observar los avances tecnológicos aplicados a la profesión y acercarse al concepto de “Una Salud” o One Health, que propone abordar de manera integral la salud humana y animal.

Felipe Guaraz Balcazar comparte el interés por la Veterinaria. Para él, uno de los objetivos será comparar las herramientas y conocimientos disponibles en Francia con los que utilizan en Argentina y descubrir nuevas formas de abordar los desafíos de la profesión. Lucía De la Arada, en tanto, tiene puesta la mirada en la Arquitectura. El viaje le permitirá conocer construcciones y estilos que hasta ahora estudió desde los libros, pero que podrá observar directamente. “Francia es una gran oportunidad”, señaló la estudiante, que además destacó el interés por conocer las diferencias culturales entre ambos países. Durante la visita de los estudiantes franceses a Tucumán, Lucía alojó en su casa a dos alumnas y pudo tener un primer acercamiento a esas diferencias. “Me interesa ir, ver cómo son las diferencias entre los países”, explicó.

Lara Candela Chumba proyecta estudiar Biología y tiene especial interés en la conservación de la fauna y la flora. Para ella, el intercambio será una posibilidad de conocer cómo se abordan esas temáticas en Francia y, al mismo tiempo, pensar qué experiencias podrían adaptarse a Tucumán. Tobías Bobba, por su parte, continuará sus estudios en Ingeniería Química. Entre sus expectativas está conocer la producción de vinos y quesos, observar las condiciones en las que se desarrollan esas actividades y establecer una comparación con la producción local.

Agustín Alejandro Emmerson quiere estudiar Ingeniería Agronómica. Su interés está especialmente vinculado con las tecnologías que utilizan los productores franceses y las diferencias entre sus sistemas de trabajo y los que se aplican en Tucumán.

Un mes de aprendizaje dentro y fuera del aula

Durante la estadía, los estudiantes recorrerán distintos espacios vinculados con la producción y la actividad agropecuaria. Entre las visitas previstas se encuentran una planta de tratamiento de residuos, una fábrica de semillas, un viñedo y una fábrica de quesos. La propuesta no se limita a las actividades productivas. También contempla el conocimiento de la cultura y del sistema educativo francés, con el objetivo de que los jóvenes puedan comparar esas experiencias con su propia realidad.

El convenio establece precisamente que los intercambios deben favorecer la formación técnica y sociocultural de los estudiantes. También contempla una etapa de inmersión lingüística y cultural y prevé que la institución anfitriona se encargue del alojamiento y las comidas durante la estadía.

Para los chicos, el idioma será otro de los desafíos. Desde hace tres meses se preparan con clases de francés dos veces por semana para poder desenvolverse durante la experiencia. “Nos estamos preparando para ir a mostrar esto que somos”, explicó la profesora Dulcinea Joaquín Cárdenas durante la entrevista en Radio Universidad.

Y esa preparación incluye también algo más: los estudiantes viajarán como representantes de la Escuela de Agricultura y de la Universidad Nacional de Tucumán. Elaboraron una presentación íntegramente en francés y cada uno tendrá la posibilidad de compartir su mirada sobre Tucumán, la UNT y sus propios intereses.

Los chicos también serán cronistas del viaje

El grupo decidió, además, registrar la experiencia para compartirla con otros estudiantes. Felipe estará a cargo de una cuenta de Instagram en la que buscarán retratar los momentos más importantes del viaje, realizar entrevistas a técnicos y profesionales que conozcan durante las visitas y dejar registro de la experiencia. A esto se sumará un portafolio digital con contenidos sobre el intercambio, pensado como una forma de compartir lo aprendido con sus compañeros y con futuras generaciones de estudiantes.

El objetivo es que el conocimiento adquirido durante el viaje no quede solamente en quienes participan. La propia dinámica del intercambio contempla que los estudiantes puedan regresar a su institución de origen con nuevas experiencias y aprendizajes. Para los siete jóvenes, entonces, Francia será mucho más que un destino. Será una oportunidad para poner a prueba sus conocimientos, conocer otras formas de estudiar y producir, acercarse a las profesiones que eligieron y volver a Tucumán con nuevas preguntas, herramientas y experiencias para compartir.

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