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San Miguel de Tucumán

La UNT inauguró el Laboratorio Interdisciplinario de Biomecánica para la Inclusión y fortalece el desarrollo de tecnologías asistivas

El nuevo espacio de la FACET permitirá diseñar dispositivos tecnológicos accesibles para personas con discapacidad y consolida el vínculo entre universidad, Estado y comunidad.

La Universidad Nacional de Tucumán inauguró este lunes 24 de febrero el Laboratorio Interdisciplinario de Biomecánica para la Inclusión (LaBIOS), un espacio impulsado por la Facultad de Ciencias Exactas y Tecnología (FACET) destinado al desarrollo de tecnologías asistivas orientadas a mejorar la calidad de vida de personas con discapacidad. El proyecto se enmarca en el programa Tecnologías e Innovación para la Inclusión, cofinanciado por la Unión Europea junto con aportes de la UNT y el Gobierno de la Provincia.

El rector de la UNT, Sergio Pagani, destacó el valor institucional y social del proyecto y señaló que se trata de “un día muy importante poder concretar un proyecto que lleva varios años con la conjunción y voluntad de muchas instituciones y organismos”. En ese sentido, remarcó que la iniciativa refleja el compromiso de la universidad pública con la inclusión: “Estamos realmente orgullosos y agradecidos con todas las personas que han hecho posible esto, sobre todo en una temática en la que la universidad está comprometida, que es la inclusión de todas las personas con capacidades diferentes”. Además, sostuvo que la inauguración marca un nuevo ciclo: “Pensamos que con esta inauguración comienza otra etapa, que es la del verdadero trabajo y darle continuidad a este proyecto ya con esfuerzo propio”.

Por su parte, la vicerrectora Mercedes Leal subrayó el impacto social del laboratorio y su articulación con organismos públicos. “Tenemos un empeño fuerte y académico de apostar a estas iniciativas, no solo para abrir las puertas a la diversidad de situaciones que se pueden presentar con nuestro estudiantado, sino para ofrecer concretamente un servicio a la comunidad”, afirmó. En esa línea, destacó la importancia del trabajo conjunto con el sistema sanitario provincial y señaló que “en este tiempo tan complejo es fundamental seguir abriendo las puertas de todo el acervo de conocimiento que tiene la universidad para dar una respuesta concreta”, especialmente en una temática que definió como “profundamente sensible y que debe ser una política de Estado”.

Desde la FACET, el decano remarcó que el laboratorio representa un avance estratégico para la universidad y la región. “La universidad es un servidor público y este proyecto tiene que ver justamente con esparcir conocimiento y ponerlo al servicio de la sociedad”, expresó Miguel Cabrera. Explicó además que el LaBIOS permitirá desarrollar innovaciones vinculadas a sistemas asistivos para personas con discapacidad y que, si bien el proyecto estuvo inicialmente orientado a discapacidades motrices, “con el tiempo y la participación de instituciones y organizaciones de la sociedad civil se fueron ampliando las acciones a otros tipos de discapacidades”.

El nuevo laboratorio trabajará en el diseño y producción de dispositivos tecnológicos personalizados, entre ellos Sistemas Aumentativos y Alternativos de Comunicación (SAAC), herramientas fundamentales para personas con discapacidad neuromotora cuyo acceso suele verse limitado por los altos costos internacionales. La iniciativa busca reducir esa brecha tecnológica mediante soluciones desarrolladas localmente y adaptadas a cada usuario, integrando equipos interdisciplinarios, familias y entornos educativos.

Con la puesta en marcha del LaBIOS, la Universidad Nacional de Tucumán consolida una política científica orientada a la inclusión, apostando a transformar el conocimiento académico en soluciones concretas que amplíen derechos y fortalezcan la equidad social.

El nuevo espacio de la FACET permitirá diseñar dispositivos tecnológicos accesibles para personas con discapacidad y consolida el vínculo entre universidad, Estado y comunidad.

La Universidad Nacional de Tucumán inauguró este lunes 24 de febrero el Laboratorio Interdisciplinario de Biomecánica para la Inclusión (LaBIOS), un espacio impulsado por la Facultad de Ciencias Exactas y Tecnología (FACET) destinado al desarrollo de tecnologías asistivas orientadas a mejorar la calidad de vida de personas con discapacidad. El proyecto se enmarca en el programa Tecnologías e Innovación para la Inclusión, cofinanciado por la Unión Europea junto con aportes de la UNT y el Gobierno de la Provincia.

El rector de la UNT, Sergio Pagani, destacó el valor institucional y social del proyecto y señaló que se trata de “un día muy importante poder concretar un proyecto que lleva varios años con la conjunción y voluntad de muchas instituciones y organismos”. En ese sentido, remarcó que la iniciativa refleja el compromiso de la universidad pública con la inclusión: “Estamos realmente orgullosos y agradecidos con todas las personas que han hecho posible esto, sobre todo en una temática en la que la universidad está comprometida, que es la inclusión de todas las personas con capacidades diferentes”. Además, sostuvo que la inauguración marca un nuevo ciclo: “Pensamos que con esta inauguración comienza otra etapa, que es la del verdadero trabajo y darle continuidad a este proyecto ya con esfuerzo propio”.

Por su parte, la vicerrectora Mercedes Leal subrayó el impacto social del laboratorio y su articulación con organismos públicos. “Tenemos un empeño fuerte y académico de apostar a estas iniciativas, no solo para abrir las puertas a la diversidad de situaciones que se pueden presentar con nuestro estudiantado, sino para ofrecer concretamente un servicio a la comunidad”, afirmó. En esa línea, destacó la importancia del trabajo conjunto con el sistema sanitario provincial y señaló que “en este tiempo tan complejo es fundamental seguir abriendo las puertas de todo el acervo de conocimiento que tiene la universidad para dar una respuesta concreta”, especialmente en una temática que definió como “profundamente sensible y que debe ser una política de Estado”.

Desde la FACET, el decano remarcó que el laboratorio representa un avance estratégico para la universidad y la región. “La universidad es un servidor público y este proyecto tiene que ver justamente con esparcir conocimiento y ponerlo al servicio de la sociedad”, expresó Miguel Cabrera. Explicó además que el LaBIOS permitirá desarrollar innovaciones vinculadas a sistemas asistivos para personas con discapacidad y que, si bien el proyecto estuvo inicialmente orientado a discapacidades motrices, “con el tiempo y la participación de instituciones y organizaciones de la sociedad civil se fueron ampliando las acciones a otros tipos de discapacidades”.

El nuevo laboratorio trabajará en el diseño y producción de dispositivos tecnológicos personalizados, entre ellos Sistemas Aumentativos y Alternativos de Comunicación (SAAC), herramientas fundamentales para personas con discapacidad neuromotora cuyo acceso suele verse limitado por los altos costos internacionales. La iniciativa busca reducir esa brecha tecnológica mediante soluciones desarrolladas localmente y adaptadas a cada usuario, integrando equipos interdisciplinarios, familias y entornos educativos.

Con la puesta en marcha del LaBIOS, la Universidad Nacional de Tucumán consolida una política científica orientada a la inclusión, apostando a transformar el conocimiento académico en soluciones concretas que amplíen derechos y fortalezcan la equidad social.

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