En el marco de una jornada nacional de visibilización impulsada por el Consejo Interuniversitario Nacional, la Universidad Nacional de Tucumán llevará adelante este martes una serie de actividades abiertas a la comunidad bajo el lema “La universidad no se apaga”. La iniciativa busca exponer el impacto de la educación pública y, al mismo tiempo, sostener el reclamo por la implementación efectiva de la ley de financiamiento universitario.
La vicerrectora de la UNT, Mercedes Leal, explicó que el conflicto tiene un largo recorrido institucional y legislativo. “Tiene que ver con la implementación efectiva de la ley de financiamiento universitario, que fue aprobada por ambas cámaras, vetada por el presidente y luego ratificada por el Congreso, pero que aún no se hizo efectiva”, señaló.
En este contexto, la jornada en el Rectorado se plantea como una forma de acercar a la sociedad el trabajo cotidiano de la universidad. “Es un modo de mostrar lo que nos está sucediendo y, al mismo tiempo, lo que hace la universidad en extensión, investigación y formación”, sostuvo Leal.
Las actividades previstas incluyen propuestas vinculadas a la extensión universitaria, como una “carpa saludable” donde se realizarán chequeos médicos abiertos a la comunidad, además de la participación del Hospital Escuela de Psicología con acciones orientadas a problemáticas actuales de salud mental. También estarán presentes las escuelas preuniversitarias, que forman parte del sistema educativo de la UNT, con clases públicas y muestras pedagógicas.
La jornada se desarrollará durante todo el día y contará además con la participación de la Editorial de la UNT y actividades artísticas a cargo de la Facultad de Artes, que tendrá a su cargo el cierre con música y danza. “La universidad tiene una enorme cantidad de acciones y tratamos de condensarlas en esta jornada para que la sociedad pueda verlas”, remarcó la vicerrectora.
Leal también advirtió sobre el impacto que tiene la falta de financiamiento en el funcionamiento del sistema universitario. “Hace dos años que no tenemos presupuesto actualizado y el 90% se destina a salarios, que hoy no pueden actualizarse”, indicó, y agregó que esta situación deriva en medidas de fuerza que afectan la continuidad pedagógica.
En ese sentido, subrayó que la universidad sostiene sus actividades pese al contexto adverso. “La universidad no se apaga. Seguimos trabajando en investigación, extensión y formación, pero todo tiene un límite si no se garantiza el financiamiento”, afirmó.
Finalmente, la vicerrectora insistió en la necesidad de mantener abiertas las instituciones como forma de fortalecer el reclamo. “Queremos que la universidad esté abierta para que la sociedad conozca lo que hacemos y acompañe este pedido”, concluyó.



