En apenas cinco horas, la solidaridad tucumana convirtió la angustia de perder una oportunidad única en una historia de esperanza, esfuerzo y educación pública. Franco Vergara, estudiante avanzado de Ingeniería Biomédica de la Facultad de Ciencias Exactas y Tecnología de la UNT, logró reunir $1.600.000 para poder ingresar a una diplomatura en el prestigioso Instituto Balseiro, uno de los centros científicos más reconocidos de América Latina.
En diálogo con Radio Universidad, el joven explicó que el interés por especializarse en Ciencia de Datos aplicada a la salud surgió mientras participaba en proyectos de investigación vinculados a ingeniería clínica entre la Facultad de Ciencias Exactas y el SIPROSA. “Me di cuenta que me faltaba profundizar en programación”, expresó. “Yo me inscribí pensando que no iba a quedar”, confesó. Sin embargo, fue seleccionado por obra y mérito entre un grupo reducido de aspirantes y recibió la noticia que cambiaría su vida: tenía apenas 48 horas para pagar la matrícula.
“Cuando vi que quedé me encontré con el aprieto de que en 48 horas tenía que cumplir el arancel, que era de 1.600.000 pesos. Eso era imposible para mí”, relató Franco, hijo de dos jubilados y primera generación universitaria junto a sus hermanos. Lejos de resignarse, publicó un video contando su situación. Lo que ocurrió después todavía lo emociona. “Todo el mundo me empezó a transferir, me empezó a decir ‘andá, andá’. Fue algo hermoso”, recordó. El objetivo se alcanzó en apenas cinco horas.
“Yo no quería pedir plata. Lo único que quería era trabajo para conseguir esa plata y devolverla en algún momento. Pero no perder esta oportunidad era lo más importante”, expresó el estudiante, que cursa el último tramo de Ingeniería Biomédica y además es ayudante en el laboratorio de Física de Sólidos.
La especialización que realizará en el Instituto Balseiro estará orientada al análisis de datos y programación aplicada a sistemas de salud. Franco explicó que detectó una necesidad concreta dentro de su formación: profundizar conocimientos en programación y ciencia de datos para integrarlos con la ingeniería biomédica. “Mi carrera es básicamente la integración entre la salud y la tecnología”, explicó. En ese sentido, sostuvo que la inteligencia artificial y el análisis de datos pueden convertirse en herramientas clave para mejorar procesos sanitarios y optimizar diagnósticos.
La historia también puso en primer plano el valor de la universidad pública. “La universidad pública me dio todo. Me dio la formación, me dio mis amigos, me dio profesionales que fueron mi guía todos estos años”, afirmó durante la entrevista. Con humildad, Franco aseguró que su meta no termina en la diplomatura. Su intención es aplicar los conocimientos adquiridos en beneficio del sistema de salud tucumano. “Mi objetivo siempre es aportar algo al sistema de salud para que mejore”, señaló.



