La Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) atraviesa un proceso de transformación académica que combina inclusión, actualización pedagógica y fortalecimiento del vínculo social, con la mirada puesta en la implementación de un nuevo plan de estudios en 2027. Así lo expresó su decano, el arquitecto Juan B. Ramazzotti, en una entrevista con Radio Universidad, donde realizó un balance de sus ocho años de gestión y delineó los desafíos que enfrenta la formación universitaria en el contexto actual.
Ramazzotti, que transita su segundo y último mandato al frente de la unidad académica, destacó el crecimiento sostenido de la facultad tanto en matrícula como en oferta académica. Solo en 2025 ingresaron alrededor de 470 estudiantes a la carrera de Arquitectura y 140 a la Tecnicatura en Diseño Textil, cifras que reflejan una alta demanda y una fuerte movilidad en el grado.
Uno de los ejes centrales de la gestión ha sido la revisión de los obstáculos administrativos que impactaban negativamente en las trayectorias estudiantiles. En ese sentido, el decano explicó que se avanzó en la flexibilización del régimen de correlatividades, lo que permitió la reinscripción de más de 3.100 estudiantes, casi 800 más que el año anterior. “Muchas cuestiones son de un orden administrativo que nada tienen que ver con los niveles de excelencia y de formación de nuestros estudiantes”, afirmó.
Inclusión y excelencia: un equilibrio posible
Lejos de plantear una dicotomía entre ingreso irrestricto y calidad académica, Ramazzotti sostuvo que el verdadero desafío de la gestión universitaria consiste en eliminar trabas innecesarias sin resignar nivel académico. “Cómo evitar las trabas, porque hay muchas cuestiones que lo único que hacen es impedir la fluencia más natural y más dinámica de los procesos curriculares”, señaló.
Esta perspectiva se articula con el proceso de autoevaluación institucional iniciado en el marco de la próxima acreditación nacional de las carreras de Arquitectura. Según explicó, el objetivo es construir un nuevo plan de estudios basado en amplios consensos entre docentes, estudiantes, no docentes y egresados. “No se puede imponer una nueva currícula desde arriba hacia abajo. Lo que hay que construir son consensos”, subrayó.
Cambios pedagógicos y nuevos paradigmas del conocimiento
Otro de los puntos clave abordados en la entrevista fue la necesidad de repensar la enseñanza universitaria en un contexto marcado por el acceso irrestricto a la información, las redes digitales y la inteligencia artificial. Para el decano, la formación ya no puede sostenerse en modelos enciclopedistas. “Toda la información hoy los estudiantes la tienen a mano, eso no hace falta que se lo den en las aulas”, afirmó.
En ese marco, el nuevo plan de estudios apunta a priorizar los contenidos esenciales, la articulación de saberes y una formación integral que permita a los futuros profesionales comprender la complejidad del territorio, la ciudad y la sociedad en la que intervienen.
Extensión universitaria y función social de la arquitectura
La entrevista también puso el foco en el rol social de la universidad pública. Ramazzotti remarcó que durante su gestión se fortaleció especialmente el área de extensión, con alrededor de 20 proyectos activos, muchos de ellos vinculados a planes de desarrollo municipal y problemáticas territoriales concretas. “Sentimos que tenemos los mejores especialistas en arquitectura y urbanismo y que sería muy bien ser convocados para expresar nuestras ideas”, expresó.
Desde esta perspectiva, la arquitectura es concebida como una práctica con un fuerte imperativo ético, orientada a atender las necesidades del medio y, especialmente, de los sectores más vulnerables.
Universidad y contexto político
Finalmente, el decano advirtió sobre un contexto nacional que, según indicó, no siempre favorece la articulación entre el saber académico y la gestión pública. “Estamos atravesando una situación política nacional que apunta en dirección contraria a incluir a la universidad y a sus saberes”, señaló, al tiempo que alertó sobre la subestimación del aporte que pueden realizar docentes e investigadores en la formulación de políticas públicas.
Ramazzotti concluirá su mandato en mayo de 2026, dejando encaminado un proyecto académico que busca proyectarse más allá de su gestión. “Aspiramos a que haya continuidad de algunas líneas”, expresó, con la expectativa de que el nuevo plan de estudios consolide una formación arquitectónica de calidad, socialmente comprometida y acorde a los desafíos del presente.



