La asociación civil Meta Tucumán presentó su agenda de trabajo 2026 con un fuerte foco en la articulación entre ciudadanía, empresas e instituciones para impulsar proyectos de impacto comunitario en la provincia. Seguridad vial, quema de residuos y recuperación del espacio público serán algunos de los ejes centrales de una organización que insiste en una idea: “La transformación real empieza desde abajo”.
“Nosotros trabajamos desde una lógica bottom up, desde abajo hacia arriba”, explicó Solana Colombres durante una entrevista en Radio Universidad. “Si los ciudadanos no acompañamos el cambio y no fortalecemos valores cívicos básicos, es muy difícil transformar la ciudad”.
Colombres remarcó que el trabajo cotidiano de la organización nace de algo tan simple como complejo: habitar Tucumán. “Nuestra vida pasa por salir a la calle, cruzar la calle, transitar espacios públicos muchas veces colapsados. A veces uno llega al trabajo y ya tuvo un primer trabajo, que es sobrevivir al espacio público”, reflexionó.
Desde Meta aseguran que el objetivo no es solamente generar conciencia individual, sino también impulsar una ciudadanía más activa y exigente. “Todos somos responsables: ciudadanos, empresas, instituciones y gobiernos. Pero la llave de las grandes transformaciones la tienen quienes gobiernan”, sostuvo.
La agenda 2026 tendrá dos prioridades claras. Por un lado, la seguridad vial, especialmente vinculada al uso de motos, una problemática que preocupa cada vez más en Tucumán. “La moto es hoy una de las principales causas de muerte. Por eso seguimos trabajando muy fuerte en campañas de concientización”, señaló Colombres.
En ese marco, Meta impulsa nuevamente la campaña “Si andás en moto, usá casco”, articulada junto a municipios, organismos públicos y empresas privadas. Además, este miércoles a las 11 inaugurará un mural participativo en Chacabuco y Rondeau, frente al Hospital del Niño Jesús, pensado especialmente para concientizar sobre el uso del casco en familias que trasladan niños en motocicleta. “Observábamos permanentemente cómo muchos chicos salían del hospital o de la maternidad en moto y sin las condiciones de seguridad necesarias. Entonces trabajamos junto a los vecinos en un mural para visibilizar esa situación”, explicó.
El segundo gran eje será la problemática de la quema de residuos, pastizales y caña, una práctica que impacta directamente en la calidad del aire. “No hablamos solamente de las grandes industrias o de los cañeros. También hablamos del vecino que prende fuego basura en su casa. Todo eso termina afectando el aire que respiramos”, advirtió. En ese contexto, la organización realizará una nueva edición del Foro Tucumán Responsable, que este año estará dedicado específicamente a debatir las consecuencias ambientales y sanitarias de las quemas.
Otro de los proyectos que Meta busca fortalecer este año es “La Hoya”, una iniciativa que intenta transformar un antiguo basural ubicado en avenida Perón, en Yerba Buena, en un gran parque público. “Ese lugar se había convertido en un espacio abandonado, con basura, motocross improvisado y problemas ambientales. La idea es transformarlo en un lugar de encuentro para los vecinos”, contó Colombres. El proyecto involucra a estudios de arquitectura, voluntarios, empresas privadas y organismos públicos.
“Uno piensa que hacer un parque es simplemente plantar árboles, pero detrás hay estudios, planificación, infraestructura y muchísimo trabajo colectivo”, agregó. La referente de Meta también destacó el crecimiento del compromiso empresarial con las causas ambientales y urbanas. “Cada vez vemos más empresas que quieren involucrarse en temas vinculados al medio ambiente, el espacio público y la ciudadanía. Eso nos parece muy valioso”.
A través de la plataforma “Empresas en el Espacio Público”, la organización buscará este año profundizar alianzas con el sector privado mediante campañas de concientización, intervenciones urbanas, talleres, voluntariado corporativo y acciones comunitarias. Además, continuará desarrollando “Habitantes a Ciudadanos”, un programa orientado al trabajo en escuelas e instituciones para promover participación ciudadana y compromiso comunitario.
Para Colombres, el desafío sigue siendo cultural. “A veces uno le dice a alguien ‘se te cayó un papel’ y te responden ‘no, lo tiré’. Pero incluso ahí se puede generar conciencia. Tal vez alguien más lo escucha, un chico observa la escena y algo empieza a cambiar”. Y cerró con una definición que resume el espíritu de la organización: “La transformación parece pequeña, pero siempre empieza por alguien que decide involucrarse”.



